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Hipotiroidismo canino: etiología y diagnóstico

Hipotiroidismo canino: etiología y diagnóstico

El hipotiroidismo canino es un síndrome provocado por el funcionamiento inadecuado de la tiroides y la consecuente disminución en la producción y liberación de hormonas tiroidea. 

El hipotiroidismo canino es casi siempre de carácter primario. En este caso, está causado por las siguientes entidades:

hipotiroidismo canino

  • Tiroiditis linfocitaria: ocurre cuando el propio sistema inmunológico del perro ataca la glándula tiroides, dañándola o destruyéndola.
  • Atrofia idiopática de la glándula tiroides: es un problema degenerativo en el que el tejido de la glándula es reemplazado gradualmente por tejido adiposo.

Etiología del hipotiroidismo canino

El hipotiroidismo canino secundario es mucho menos frecuente y sus causas son traumatismos o tumores en la hipófisis, deficiencia de yodo y uso excesivo de glucocorticoides.

El hipotiroidismo es más frecuente entre perros de 1 a 8 años y en Golden y labrador retriever, bóxer, gran danés, setter irlandés y schnauzer, aunque lo pueden padecer a cualquier edad y cualquier raza.

Hipotiroidismo canino: diagnóstico

Los síntomas del hipotiroidismo canino son variados e inespecíficos, ya que la enfermedad afecta a todos los órganos. Entre ellos encontramos:

  • Aumento de peso y obesidad. Es uno de los principales síntomas de esta enfermedad. Tras iniciar un tratamiento correcto se debe objetivar una pérdida de peso significativa. 
  • Afectación del estado general: aletargamiento e intolerancia al ejercicio.
  • Dermatológicos: alopecia, pústulas en la piel, piel seca o excesivamente sebácea, zonas irritadas, pelo áspero y poco brillante.
  • Otros como anemia, infertilidad, bradicardia, inmunodepresión o un nivel de colesterol elevado.

Además provoca una tendencia hacia la agresividad, por lo que es habitual que los perros que la sufren muestren un comportamiento agresivo con mucha más facilidad que los perros que no la padecen.

El análisis de las hormonas tiroideas, mediante un método denominado diálisis en equilibrio, se realizan con la intención de detectar la concentración de la T4 libre (hormona tiroxina).

Si la concentración sanguínea de T4 es normal se descarta el hipotiroidismo, en cambio, una baja concentración de T4 no implica necesariamente hipotiroidismo, para confirmar el diagnóstico se debe realizar una prueba complementaria conocida como prueba de estimulación provocada con TSH. Si en esta prueba también se detectan bajas concentraciones de T4 se confirma el diagnostico de hipotiroidismo.

Algunas pruebas tiroideas incluyen una medición de los anticuerpos que atacan las proteínas de la glándula tiroides, donde se hacen las hormonas tiroideas. La presencia de estos anticuerpos confirma la forma inmunomediada del hipotiroidismo.

hipotiroidismo canino

Además de los análisis se puede realizar una ecografía tiroidea como herramienta diagnóstica útil para diferenciar entre el hipotiroidismo y el síndrome del eutiroideo enfermo.

Según un estudio realizado en los perros eutiroideos y en los eutiroideos enfermos la textura ecográfica del parénquima era homogénea e hiperecoica, mientras que la ecogenicidad en los perros hipotiroideos era inferior. Se observó que el volumen de la glándula era específico y tenía un valor predictivo positivo para el hipotiroidismo.

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