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Diarrea en perros mayores, causas más frecuentes

Diarrea en perros mayores, causas más frecuentes

La diarrea en perros geriátricos es un motivo de consulta común. Analizamos las causas más probables y el papel de la dieta para resolver el cuadro clínico.

Los trastornos gastrointestinales en los perros representan aproximadamente el 90 % de las consultas veterinarias. El problema es que muchas enfermedades digestivas o sistémicas provocan diarrea. De hecho, se trata del síntoma más común entre los problemas digestivos. 

Una de las causas habituales de la diarrea son las indiscreciones alimentarias, pero en los perros adultos, que tienen un sistema inmunitario completamente desarrollado, es menos probable que la causa sea una indiscreción alimentaria o una reacción adversa al alimento, por lo que es necesario poner en marcha un protocolo diagnóstico más amplio que permita detectar la presencia de otras enfermedades propias de la edad avanzada.

Diagnóstico diferencial de la diarrea en perros geriátricos

El diagnóstico de las diarreas caninas suele implicar un largo proceso de exclusión que demanda la realización de análisis de sangre, orina y heces, así como radiografías, ecografía, un análisis de la dieta, el uso de medicamentos empíricos y, en última instancia, una biopsia de diferentes tramos del sistema gastrointestinal. No obstante, determinar el tipo de diarrea es el primer paso para orientar mejor las pruebas diagnósticas necesarias:

  1. Diarrea del intestino delgado. Este tipo de diarrea se origina en el intestino delgado y suele cursar con evacuaciones abundantes un par de veces al día, pero sin que se presente tenesmo o un aumento de la necesidad de defecar. Pueden acompañarse de vómitos, inapetencia y/o pérdida de peso. Si hay sangrado en duodeno o estómago; posteriormente se encontrará sangre en las heces, que serán heces negras o de aspecto alquitranado.

  2. Diarrea del intestino grueso. Esta diarrea proviene del intestino grueso y se caracteriza por un aumento de la necesidad de defecar y, por consiguiente, del número de deposiciones, aunque no viene acompañado de un aumento del volumen. Los animales suelen presentar hematoquecia. Generalmente no cursa con pérdida de peso, vómitos ni inapetencia.

Algunos perros pueden presentar un cuadro mixto de diarrea. Para realizar el diagnóstico diferencial también hay que tener en cuenta si se trata de: 

  1. Aguda. Se considera aguda si dura menos de dos semanas, 
  2. Diarrea crónica. Si se extiende durante más tiempo se catalogará como crónica. 
  3. Intermitente. La diarrea intermitente es aquella en la que se alternan periodos de recuperación y recidivas.

Principales causas de la diarrea en perros mayores

  • Enfermedad inflamatoria intestinal. Se trata de una condición bastante frecuente en los perros mayores en la cual el revestimiento del tracto digestivo se engrosa e inflama, provocando un cuadro de diarreas intermitentes o crónicas acompañado de vómitos, pérdida de peso y anorexia. Cuando las lesiones se producen en el colon /intestino grueso , la diarrea puede tener un aspecto acuoso, con presencia de moco o sangre fresca.

  • Tumores. Los linfomas y adenocarcinomas pueden provocar un cuadro de diarrea crónica en perros adultos o mayores. Suelen ir acompañados de pérdida de peso y anorexia. En algunos casos las heces son oscuras y, debido a la sangre digerida, tienen un aspecto brillante y alquitranado.

  • Pólipos rectales. Los perros mayores son más propensos a desarrollar pólipos rectales, aunque estos suelen ser meras extensiones del revestimiento de tejido interno de las paredes intestinales, por lo que no son cancerosos. No obstante, pueden provocar diarreas crónicas y las heces pueden contener moco y/o sangre.

  • Problemas renales. En algunos casos la diarrea en perros mayores se debe a un mal funcionamiento de órganos que no están directamente relacionados con las funciones digestivas, como los riñones. Los perros con enfermedades renales, en especial cuando tienen una concentración de urea elevada en sangre, padecen diarrea y vómitos.

  • Enfermedades hepáticas. Dado que el hígado tiene un papel central en el metabolismo de las proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales, las alteraciones hepáticas suelen cursar en sus primeras fases con síntomas gastrointestinales inespecíficos como la diarrea, vómitos y anorexia. Los vómitos suelen deberse a las úlceras gastroduodenales mientras que la diarrea se debe a la coexistencia de una enfermedad inflamatoria intestinal. Si se notan heces acólicas puede indicar la obstrucción de los conductos biliares y la melena puede deberse a úlceras y/o alteraciones de la coagulación.

  • Problemas del páncreas. La insuficiencia pancreática exocrina secundaria a pancreatitis agudas o crónicas.  Los animales con trastornos pancreáticos tienen una falta de células acinares pancreáticas, lo que provoca un cuadro de diarrea crónica. Este síntoma se acompaña de pérdida de peso y vómitos. Las heces suelen ser blandas y voluminosas, con un olor más fuerte y una coloración más clara.

El uso de la dieta para contrarrestar la diarrea

Independientemente de la causa de la diarrea en perros mayores, la dieta suele ser un buen aliado. En el caso de las diarreas agudas, recurrir a una dieta con ingredientes hidrolizados, baja en grasa y con un elevado poder de absorción, contribuirá a mejorar la consistencia de las heces. 

En 2019 se publicó una revisión sistemática de 17 estudios que evaluaban el efecto clínico de la suplementación con probióticos para la prevención o tratamiento de los signos clínicos de las enfermedades gastrointestinales. Concluyeron que su efecto clínico es limitado en el tratamiento de la enfermedad gastrointestinal aguda. En casos de enfermedades gastrointestinales crónicas si que se constató la dieta como un elemento clave en el tratamiento multimodal mientras que los probióticos no tuvieron un efecto significativo en el tratamiento. 

Las dietas hipoalergénicas deben ser consideradas siempre como parte del tratamiento multimodal en los procesos gastrointestinales crónicos , mientras que en los procesos gastrointestinales agudos se obtiene una mejor respuesta con el uso de dietas gastrointestinales.

Bibliografía

1. Gamal, M. H. et. Al. (2015) Prevalence of common canine digestive problems compared with other health problems in teaching veterinary hospital, Faculty of Veterinary Medicine, Cairo University, Egypt. Veterinary World 8(3): 403-411.
2.Jensen AP, Bjørnvad CR. Clinical effect of probiotics in prevention or treatment of gastrointestinal disease in dogs: A systematic review. J Vet Intern Med. 2019 Sep;33(5):1849-1864. doi: 10.1111/jvim.15554. Epub 2019 Jul 16. PMID: 31313372; PMCID: PMC6766488.
3. Jeusette, I. et. Al. (s/f) Ensayo con intervención de la dieta en enteropatías. Affinity PetCare: Clinical Reports; 4-6.
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